La sociedad actual a menudo nos hace creer que la etapa más productiva de la vida se queda en la juventud. Al llegar a cierta edad, cuando ya no trabajamos como antes o pasamos más tiempo en casa, el enemigo intenta susurrar mentiras de inutilidad o soledad. Sin embargo, la perspectiva del Creador es completamente opuesta.
En el Salmo 92:14, la Biblia nos regala una promesa extraordinaria para los creyentes: "Aun en la vejez fructificarán; estarán vigorosos y verdes, para anunciar que Jehová mi fortaleza es recto."
El propósito no se jubila
En el Reino de Dios no existe la jubilación espiritual. Tu vida, con toda la experiencia y madurez que has acumulado, es un tesoro incalculable para tu familia y tu iglesia. Quizás ya no corras con la misma velocidad, pero tus rodillas dobladas en oración tienen el poder de mover montañas a favor de tus hijos y nietos. Ese es el fruto más hermoso que puedes dar.
La verdadera vitalidad no se mide por la agilidad física, sino por la fortaleza de un espíritu que sigue amando, perdonando y confiando en Dios a pesar de los años.
Tu testimonio de fidelidad, tu consejo sabio y tu amor incondicional son las hojas verdes que siguen dando sombra a las nuevas generaciones. Ene este día, rechaza cualquier sentimiento de inutilidad. Eres una pieza fundamental en el plan de Dios.
Oración para hoy
Dios de toda gracia, te doy gracias porque mi vida sigue teniendo un propósito en Tus manos. Renueva mi vigor espiritual. Hazme un instrumento de bendición para mi familia; que mis palabras sean de aliento y mis oraciones un escudo protector para mis nietos e hijos. Ayúdame a seguir dando frutos de amor y paciencia cada día. En el nombre de Jesús, Amén.